La Ciudad dice que hay más de un 15% de usuarios que cuando arrancó el sistema. Y aunque se viaja más rápido, todavía no se logró reducir lo esperado el tiempo del recorrido entre Palermo y Liniers.
A un mes del arranque, el Metrobús ya se está acercando, de a poco, a sus objetivos. Según el Gobierno porteño, la dos líneas que usan el nuevo sistema de carriles exclusivos en Juan B. Justo ya transportan, en promedio, un 15% más de pasajeros . Y los usuarios lo prefieren, a pesar de que por ahora el ahorro en el tiempo de viaje todavía está bastante lejos de lo esperado: aunque el Gobierno porteño había anunciado que el Metrobús podría completar el tramo Pacífico-Liniers en 28 minutos, por ahora la marca todavía está encima de ese objetivo. Ayer a la tarde, Clarín hizo el recorrido en un coche de la línea 34 y tardó 42 minutos para ir desde Palermo hasta Liniers, cinco menos de lo que tardó en el debut del sistema, el 31 de mayo, y 14 minutos más de lo que debería. En la 166, la otra línea del sistema, el viaje llevó 37 minutos en el mismo tramo, un poco menos, pero aún sin lograr lo buscado.
En la subsecretaría de Transporte porteña, sin embargo, la evaluación del Metrobús los deja conformes. Y allí destacan, sobre todo, que si bien el aumento de pasajeros estaba previsto, no se esperaba que se diera tan pronto. “Estimábamos un aumento del 20% en el mediano plazo, pero en las primeras semanas ya llegamos a notar más de un 15% ”, señalaron. Según explicaron, esto se da, sobre todo, porque la gente percibe que puede viajar más rápido por los carriles exclusivos y también más segura, porque los choferes ya no pueden adelantarse ni necesitan frenar de manera brusca en las paradas o esquinas. “Y, de paso, esto también llega a los choferes, que ahora manejan aislados del tránsito y más tranquilos”, agregaron. Según sus estadísticas, el aumento de pasajeros se notó, sobre todo, en la línea 34, donde ya se percibe un 18% más de usuarios. En la 166 también se ve, pero es un 15,5% más. La cifra es significativa: según figura en un estudio preliminar, cuando se diseñó el sistema la avenida Juan B. Justo era usada por 72.000 pasajeros por día.
Consultados por este tema, los choferes también admiten que hay más pasajeros. Pero en la línea 34, por ejemplo, explican que la tendencia se da porque “hay más gente que había dejado de viajar durante la obra del Metrobús y ahora está volviendo”. La gente también lo nota: “En los coches con fuelles, que son el doble de los comunes, no se siente tanto. Pero sí en los de siempre, que en hora pico no dan abasto ”, contó Liliana Frigo, vecina de Villa Crespo. Otro pasajero, Oscar Paolini, coincidió en que se viaja mejor en los coches nuevos , pero reclamó que haya más unidades de este tipo “para que realmente sea cómodo y la gente viaje mejor”. Según explicó, los ocho coches articulados de la 166 y los dos de la 34 “todavía no alcanzan para tanta cantidad de pasajeros y a veces hay que esperar un largo rato hasta que venga uno”.
El chofer del interno en el que Clarín hizo ayer la recorrida explicó que “al haber más pasajeros los colectivos no pueden hacer el viaje tan rápido como sería deseable. Se podría hacerlo si toda la gente usara el SUBE , pero por ahora nos atrasamos mucho con las monedas”. Otro punto clave, que también suma minutos, es que “al haber más pasajeros, se tarda más en salir de cualquiera de las 21 paradas, y los colectivos muchas veces quedan formando colas de dos o cuatro vehículos esperando cargar gente”, según contó el chofer. Y por último, falta una decisión de la Secretaría de Transporte de la Nación para que la línea 34 pueda cambiar su recorrido y tomar Juan B. Justo desde Pacífico, lo que ayudaría a ahorrar más tiempo de viaje.
Según el Gobierno porteño, antes de la implementación del Metrobús los colectivos tardaban 55 minutos en hacer el trayecto Palermo-Liniers (y viceversa). En el arranque del sistema, según la misma medición, ese tramo ya se podía hacer a 38. Y hoy, aseguran, el tiempo se redujo, en promedio, a 32 ( Clarín cronometró 39 minutos). “La evaluación es muy positiva. Desde el primer momento la gente viaja más rápido y segura. Y también es positivo que el tiempo que tardan los autos sea prácticamente el mismo que antes del comienzo de la obra”, explicó el subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich.
Ayer, el trayecto en auto, desde Pacífico a Liniers, demandó 45 minutos. Pero en ese caso los problemas fueron otros: desde vehículos que paran en medio de la calle y frenan todo un carril, hasta camiones que no respetan horarios de carga y descarga y los semáforos que siguen descoordinados.
Demoras por el poco uso de la Tarjeta SUBE
El sistema Metrobús -que incluye a las líneas 166 y 34 y, en parte, a las 53, 99, 109, 110 y 172 que también ingresan a los carriles en algunos tramos- fue pensado para mejorar el transporte público en la Ciudad y beneficiar a sus usuarios. Y para eso se apoya en varios pilares: carriles exclusivos por el centro de la avenida Juan B. Justo, paradas estratégicas cada cuatro cuadras, coches articulados que pueden llevar el doble de pasajeros, frecuencias ordenadas, y la implementación del SUBE para agilizar los tiempos de ascenso y descenso. Sin embargo, este último punto todavía no está totalmente en funcionamiento y eso afecta directamente en el tiempo que se tarda en hacer un viaje.
Se nota en el objetivo: según el Gobierno porteño, los coches de las líneas 34 y 166 deberían poder hacer el tramo Pacífico-Liniers (o Liniers-Pacífico) en 28 minutos. Pero por ahora el cronómetro marca por lo menos diez minutos más. Ayer, varios choferes coincidieron en que muchos pasajeros todavía no tienen el hábito de pagar con la tarjeta y explicaron que el uso de monedas demora más la salida de las paradas. “Debería haber más puntos de entrega y de recarga del SUBE en la Provincia”, dijeron. Otro punto pendiente son los molinetes en los accesos a las estaciones: la idea era que la gente los usara para pagar sus boletos antes de subir al colectivo, como en el subte. Pero por ahora ese sistema está fuera de servicio.
Fuente: clarin.com - Video America24hs
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martes, 28 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Metrobus para todos
A partir del surgimiento del Metrobús en la avenida Juan B. Justo, desde la cámara que agrupa a los Empresarios de Autotransporte de Pasajeros volvieron a insistir en la importancia de crear también carriles preferenciales para colectivos en avenidas y autopistas de ingreso y egreso de la Ciudad .
Como en otras grandes urbanizaciones, en Buenos Aires, el crecimiento del parque automotor particular en detrimento del transporte público que, justamente, es el que traslada la mayor proporción de pasajeros, también genera dificultades. Calles y avenidas colapsan, y lo mismo pasa en las autopistas de acceso y salida .
“Hace ya más de 15 años que tenemos dando vueltas un proyecto consensuado alrededor de este tema, pero nadie se anima a hacerlo”, confirma Daniel Millaci, presidente de la CAEP. Y detalla: “Con un criterio amplio, contempla carriles y calles exclusivos y semiexclusivos, que al mismo tiempo libera arterias para el tránsito particular. La idea es que el servicio mejore, de modo que la gente opte por el transporte público para llegar más rápido ”.
El foco está puesto en la Panamericana y en las autopistas de la Ciudad, especialmente durante las horas pico, pero también mencionan los laterales de la 9 de Julio y las avenidas Corrientes, Belgrano y De Mayo. “No es necesario que sea permanente. La congestión dura tres o cuatro horas a la mañana, y otras tantas por la tarde. Y eso también lo sufren los colectivos. Si se dejara un carril exclusivo transportarían más rápido a la gente y hasta podrían mejorar su propia frecuencia”, apunta Millaci.
Cada día, por la Ciudad de Buenos Aires circulan alrededor de 1.700.000 autos, 37 mil taxis, 2 mil remises habilitados, 10 mil colectivos y unas 5 mil combis. El número crece (sólo en Capital Federal, este año se patentarán 150 mil autos) y, claro, el espacio para que todos circulen no es “expansible”. La costumbre de estacionar o detenerse en doble fila donde no corresponde complica la operatividad de los colectivos y eleva el riesgo de accidentes.
“La congestión es una realidad que existe y es un desafío para las ciudades”, concede Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte porteño. Y sigue, aunque no adelanta medidas: “Se trata de aislar al transporte público de la congestión, como sucede con los Bus Rapid Transit (BRT)”. Dietrich se refiere al esquema del Metrobús, que funciona en otras ciudades del mundo y debutó en Juan B. Justo hace 15 días y hasta ahora es el único medio de transporte que cuenta con carriles exclusivos y además llega hasta el límite de la Ciudad, en Liniers.
Roberto Converti, arquitecto especialista en proyectos urbanos, plantea una diferencia fundamental para Buenos Aires. “Aquí tenemos el hábito de entender que el espacio público puede tener reglas o no tenerlas. Y no hay planificación posible si no se cumplen las reglas”, dice, y agrega: “El tránsito es un sistema y lo que sucede en un lugar repercute en otro”. En su enumeración aparecen los camiones que hacen carga y descarga fuera de horario, los padres que al dejar o retirar a sus hijos en el colegio paran en doble o tercera fila o los propios cartoneros que crean una vía extra de circulación.
Converti apunta a la falta de una coordinación conjunta para mejorar la situación. “En las vías principales se ve una superposición de líneas de colectivos que comparten recorrido. La distribución de determinadas rutas se hace desde los distritos de Provincia y al llegar a Capital es un tránsito multiplicado. En los puntos de llegada masivos, como las puertas de la Ciudad, se podría articular o hacer centros de trasbordo”, ejemplifica. El sistema de subterráneos tampoco ayuda . “Lo único que hizo es extenderse, pero no completa una red y la gente se ve obligada a tomarlo en las cabeceras, no se distribuye”, analiza el especialista. La consecuencia es que la Ciudad se llena de charters, con lo que se incorpora un nuevo objeto al problema. “El punto es entender que el transporte no puede ser el mismo a cualquier hora y en cualquier lugar. Los camiones que se usan para carga y transporte siguen siendo enormes, cuando se podrían usar unidades más pequeñas para determinadas zonas de la Ciudad”, sugiere.
Fuente: clarin.com
Como en otras grandes urbanizaciones, en Buenos Aires, el crecimiento del parque automotor particular en detrimento del transporte público que, justamente, es el que traslada la mayor proporción de pasajeros, también genera dificultades. Calles y avenidas colapsan, y lo mismo pasa en las autopistas de acceso y salida .
“Hace ya más de 15 años que tenemos dando vueltas un proyecto consensuado alrededor de este tema, pero nadie se anima a hacerlo”, confirma Daniel Millaci, presidente de la CAEP. Y detalla: “Con un criterio amplio, contempla carriles y calles exclusivos y semiexclusivos, que al mismo tiempo libera arterias para el tránsito particular. La idea es que el servicio mejore, de modo que la gente opte por el transporte público para llegar más rápido ”.
El foco está puesto en la Panamericana y en las autopistas de la Ciudad, especialmente durante las horas pico, pero también mencionan los laterales de la 9 de Julio y las avenidas Corrientes, Belgrano y De Mayo. “No es necesario que sea permanente. La congestión dura tres o cuatro horas a la mañana, y otras tantas por la tarde. Y eso también lo sufren los colectivos. Si se dejara un carril exclusivo transportarían más rápido a la gente y hasta podrían mejorar su propia frecuencia”, apunta Millaci.
Cada día, por la Ciudad de Buenos Aires circulan alrededor de 1.700.000 autos, 37 mil taxis, 2 mil remises habilitados, 10 mil colectivos y unas 5 mil combis. El número crece (sólo en Capital Federal, este año se patentarán 150 mil autos) y, claro, el espacio para que todos circulen no es “expansible”. La costumbre de estacionar o detenerse en doble fila donde no corresponde complica la operatividad de los colectivos y eleva el riesgo de accidentes.
“La congestión es una realidad que existe y es un desafío para las ciudades”, concede Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte porteño. Y sigue, aunque no adelanta medidas: “Se trata de aislar al transporte público de la congestión, como sucede con los Bus Rapid Transit (BRT)”. Dietrich se refiere al esquema del Metrobús, que funciona en otras ciudades del mundo y debutó en Juan B. Justo hace 15 días y hasta ahora es el único medio de transporte que cuenta con carriles exclusivos y además llega hasta el límite de la Ciudad, en Liniers.
Roberto Converti, arquitecto especialista en proyectos urbanos, plantea una diferencia fundamental para Buenos Aires. “Aquí tenemos el hábito de entender que el espacio público puede tener reglas o no tenerlas. Y no hay planificación posible si no se cumplen las reglas”, dice, y agrega: “El tránsito es un sistema y lo que sucede en un lugar repercute en otro”. En su enumeración aparecen los camiones que hacen carga y descarga fuera de horario, los padres que al dejar o retirar a sus hijos en el colegio paran en doble o tercera fila o los propios cartoneros que crean una vía extra de circulación.
Converti apunta a la falta de una coordinación conjunta para mejorar la situación. “En las vías principales se ve una superposición de líneas de colectivos que comparten recorrido. La distribución de determinadas rutas se hace desde los distritos de Provincia y al llegar a Capital es un tránsito multiplicado. En los puntos de llegada masivos, como las puertas de la Ciudad, se podría articular o hacer centros de trasbordo”, ejemplifica. El sistema de subterráneos tampoco ayuda . “Lo único que hizo es extenderse, pero no completa una red y la gente se ve obligada a tomarlo en las cabeceras, no se distribuye”, analiza el especialista. La consecuencia es que la Ciudad se llena de charters, con lo que se incorpora un nuevo objeto al problema. “El punto es entender que el transporte no puede ser el mismo a cualquier hora y en cualquier lugar. Los camiones que se usan para carga y transporte siguen siendo enormes, cuando se podrían usar unidades más pequeñas para determinadas zonas de la Ciudad”, sugiere.
Fuente: clarin.com
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martes, 7 de junio de 2011
El primer piquete al Metrobus
Un grupo de estacioneros realizó un corte en la avenida Juan B. Justo, al 8.700. El piquete interrumpió durante casi dos horas el tránsito de la red de transporte del Metrobús y generó complicaciones para los miles de usuarios
Los manifestantes cortaron la avenida en reclamo por el despido de 32 personas e interrumpieron el recorrido de la red de transporte del Metrobús.
El corte fue realizado sobre la avenida Juan B. Justo al 8700, en cercanías de la cancha de Vélez Sarsfield.
El piquete generó complicaciones para los miles de usuarios del servicio y generó caos vehicular.
Fuente: Infobae.com
Los manifestantes cortaron la avenida en reclamo por el despido de 32 personas e interrumpieron el recorrido de la red de transporte del Metrobús.
El corte fue realizado sobre la avenida Juan B. Justo al 8700, en cercanías de la cancha de Vélez Sarsfield.
El piquete generó complicaciones para los miles de usuarios del servicio y generó caos vehicular.
Fuente: Infobae.com
jueves, 2 de junio de 2011
El Gobierno de la Ciudad festeja este domingo la llegada del Metrobus con un recital de los Autenticos Decadentes
El Metrobus forma parte del Plan de Movilidad Sustentable y representa la 1º incorporación de un nuevo medio de transporte en la Ciudad en los ultimos 100 años.
Por eso la cultura estará presente desde las 11h con muchas actividades para disfrutar en familia.

Metrobus
Te acerca a la cultura
-Pintá junto al artista Marino Santa María en el taller de arte para chicos.
-Livings de lectura infantil y cuentacuentos para dejar volar la imaginación.
Te acerca a la educación
-Espacio de netbooks para jugar y aprender con las nuevas tecnologías.
-Taller de armado de cartucheras escolares con materiales reciclados.
Te acerca a la ecología
-Siembra de árboles nativos para llevarse de regalo.
-Juego para aprender a moverse en la ciudad y cuidar el medio ambiente.
Te acerca al deporte
-Partidos de fútbol- tenis.
Te acerca a la música
-Disfrutá y bailá en el show de Los Auténticos Decadentes a las 17h.

Fuente: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Por eso la cultura estará presente desde las 11h con muchas actividades para disfrutar en familia.

Metrobus
Te acerca a la cultura
-Pintá junto al artista Marino Santa María en el taller de arte para chicos.
-Livings de lectura infantil y cuentacuentos para dejar volar la imaginación.
Te acerca a la educación
-Espacio de netbooks para jugar y aprender con las nuevas tecnologías.
-Taller de armado de cartucheras escolares con materiales reciclados.
Te acerca a la ecología
-Siembra de árboles nativos para llevarse de regalo.
-Juego para aprender a moverse en la ciudad y cuidar el medio ambiente.
Te acerca al deporte
-Partidos de fútbol- tenis.
Te acerca a la música
-Disfrutá y bailá en el show de Los Auténticos Decadentes a las 17h.

Fuente: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
miércoles, 1 de junio de 2011
El Metrobus demostró algunas falencias y promesas incumplidas al cumplir su primer dia.
Ofrecido como un nuevo sistema de transporte, el carril de la Avenida Juan B. Justo es apenas un ordenamiento de tránsito para las líneas de colectivos 166 y 34. Además, no están conectadas como se dijo, ni comparten paradas.
Imagen de Publicidad Oficial del GCBA.
Lo que hasta ayer era presentado como un nuevo, seguro y eficiente sistema de transporte público, demostró ser sólo un sistema de ordenamiento del tránsito. El gobierno porteño no pudo lograr que el Metrobús ofrezca un servicio integral entre las líneas 166 y 34, que recorren la Avenida Juan B. Justo. Las compañías no comparten las cabeceras, no se pudo implementar el trasbordo desde la provincia y no hay compatibilidad de pasaje entre ellas.
El primer día del Metrobús se vivió con el esperable congestionamiento de tránsito por la reducción de carriles para autos y camiones, con apenas 12 micros biarticulados, algunas quejas y también con elogios.
Tiempo Argentino probó este sistema que el macrismo presentó como un principio de solución a la concentración vehicular, y pudo constatar las particularidades de un servicio que no cumple en su totalidad con lo que prometía. El viaje de Pacífico a Liniers que hicieron los periodistas duró exactamente 46 minutos, entre las 16:02 y las 16:48. El primer escollo fue que el Metrobús no consiguió unificar los recorridos de las líneas mencionadas, por lo tanto los colectivos de ambas empresas no comparten la totalidad del trayecto, como no lo hacían hasta ayer. Las cabeceras tampoco están unificadas y quien quiera viajar desde la estación Pacífico hasta Liniers en forma directa no podrá hacerlo. “Para ir a Liniers tenés que tomar el 34, en la calle Oro”, explicaba el inspector de la 166 en la estación colmada de gente y globos amarillos. “Pero si el gobierno informó que las dos líneas iban a operar juntas”, se quejó un pasajero. “Informó mal”, resumió el empleado.
Contradictoriamente, el gobierno de la Ciudad informaba en folletos distribuidos en Intendente Bullrich y Santa Fe que el Metrobús es un “sistema de transporte que incluye a las líneas 166 y 34, que hacen su recorrido por toda la avenida Juan B. Justo”.
Lo cierto es que desde la estación cabecera sólo parte el 166. El 34 se incorpora recién a la altura de Corrientes. Pero además esta línea se desvía de Juan B. Justo y finaliza en la estación del tren de Liniers. En cambio, la 166 continúa más allá de la cancha de Vélez Sársfield, momento en que se terminan los carriles exclusivos y también las estaciones. Con lo cual, la cabecera “Liniers” de la opción 166 es una simple parada sin ningún tipo de señalización. “Tiene que haber un cartel, yo me subí creyendo que me llevaba hasta el tren”, se quejó Alberto, un jubilado que se bajó junto con Tiempo Argentino y se resignó a caminar las cinco cuadras que separan Juan B. Justo de Rivadavia. Contribuyen a esa confusión los folletos oficiales, que muestran una traza integral, que sí está prevista en la ley 2992.
Pese a las intenciones del gobierno, las empresas no lograron ponerse de acuerdo para compartir el servicio. “Nosotros no queríamos entregar Liniers y ellos no querían entregar Pacífico, que son nuestros fuertes”, confirmó un chofer de la 34. Esto impidió poner en práctica uno de los puntos centrales con que se promocionaba el sistema, que era el trasbordo de pasajeros que llegaban desde el Conurbano (a través de la 166). “El gobierno puede decir lo que quiera, pero es porque desconoce la interna nuestra”, expresó el chofer. Desde la compañía confirmaron que el trasbordo “no se pudo implementar”.
Por el momento, el Metrobús parece reducir su propuesta al sistema de carriles centrales, por el que viajan las líneas mencionadas, además de las 53, 99, 109, 110 y 172. Eso sí, con mayor agilidad y tranquilidad, algo muy valorado por los choferes e inspectores de las empresas de transporte.
Información del Metrobus http://www.xcolectivo.com.ar/metrobus
Fuente: Diario Tiempo Argentino
Imagen de Publicidad Oficial del GCBA.Lo que hasta ayer era presentado como un nuevo, seguro y eficiente sistema de transporte público, demostró ser sólo un sistema de ordenamiento del tránsito. El gobierno porteño no pudo lograr que el Metrobús ofrezca un servicio integral entre las líneas 166 y 34, que recorren la Avenida Juan B. Justo. Las compañías no comparten las cabeceras, no se pudo implementar el trasbordo desde la provincia y no hay compatibilidad de pasaje entre ellas.
El primer día del Metrobús se vivió con el esperable congestionamiento de tránsito por la reducción de carriles para autos y camiones, con apenas 12 micros biarticulados, algunas quejas y también con elogios.
Tiempo Argentino probó este sistema que el macrismo presentó como un principio de solución a la concentración vehicular, y pudo constatar las particularidades de un servicio que no cumple en su totalidad con lo que prometía. El viaje de Pacífico a Liniers que hicieron los periodistas duró exactamente 46 minutos, entre las 16:02 y las 16:48. El primer escollo fue que el Metrobús no consiguió unificar los recorridos de las líneas mencionadas, por lo tanto los colectivos de ambas empresas no comparten la totalidad del trayecto, como no lo hacían hasta ayer. Las cabeceras tampoco están unificadas y quien quiera viajar desde la estación Pacífico hasta Liniers en forma directa no podrá hacerlo. “Para ir a Liniers tenés que tomar el 34, en la calle Oro”, explicaba el inspector de la 166 en la estación colmada de gente y globos amarillos. “Pero si el gobierno informó que las dos líneas iban a operar juntas”, se quejó un pasajero. “Informó mal”, resumió el empleado.
Contradictoriamente, el gobierno de la Ciudad informaba en folletos distribuidos en Intendente Bullrich y Santa Fe que el Metrobús es un “sistema de transporte que incluye a las líneas 166 y 34, que hacen su recorrido por toda la avenida Juan B. Justo”.
Lo cierto es que desde la estación cabecera sólo parte el 166. El 34 se incorpora recién a la altura de Corrientes. Pero además esta línea se desvía de Juan B. Justo y finaliza en la estación del tren de Liniers. En cambio, la 166 continúa más allá de la cancha de Vélez Sársfield, momento en que se terminan los carriles exclusivos y también las estaciones. Con lo cual, la cabecera “Liniers” de la opción 166 es una simple parada sin ningún tipo de señalización. “Tiene que haber un cartel, yo me subí creyendo que me llevaba hasta el tren”, se quejó Alberto, un jubilado que se bajó junto con Tiempo Argentino y se resignó a caminar las cinco cuadras que separan Juan B. Justo de Rivadavia. Contribuyen a esa confusión los folletos oficiales, que muestran una traza integral, que sí está prevista en la ley 2992.
Pese a las intenciones del gobierno, las empresas no lograron ponerse de acuerdo para compartir el servicio. “Nosotros no queríamos entregar Liniers y ellos no querían entregar Pacífico, que son nuestros fuertes”, confirmó un chofer de la 34. Esto impidió poner en práctica uno de los puntos centrales con que se promocionaba el sistema, que era el trasbordo de pasajeros que llegaban desde el Conurbano (a través de la 166). “El gobierno puede decir lo que quiera, pero es porque desconoce la interna nuestra”, expresó el chofer. Desde la compañía confirmaron que el trasbordo “no se pudo implementar”.
Por el momento, el Metrobús parece reducir su propuesta al sistema de carriles centrales, por el que viajan las líneas mencionadas, además de las 53, 99, 109, 110 y 172. Eso sí, con mayor agilidad y tranquilidad, algo muy valorado por los choferes e inspectores de las empresas de transporte.
Información del Metrobus http://www.xcolectivo.com.ar/metrobus
Fuente: Diario Tiempo Argentino
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