La cuenta de Mariela Luppo es muy clara. Ella vive con sus padres en Parque Patricios y trabaja en una oficina en la zona de Corrientes y Pueyrredón. “Antes viajaba en colectivo, en el 95 o en el 118, y tardaba entre media hora y cuarenta minutos. Desde que el subte H llega hasta Corrientes cambié el medio de transporte y gané casi una hora por día ”, cuenta mientras baja apurada las escaleras de la estación inaugurada el 6 de diciembre. Su caso es ejemplo de lo que se comprobó tras la primera medición de impacto de pasajeros, hecha después de marzo, cuando finaliza lo que se considera “temporada baja” para la red de subterráneos porteña.
Las cifras muestran un crecimiento del 80% en la cantidad de pasajeros que usan la línea H. Y la mitad de los que se sumaron, son nuevos usuarios de este medio de transporte.
“En 2010 teníamos un promedio de 14.842 pasajeros directos para los días hábiles; y cuatro meses después de la inauguración de la estación Corrientes la cifra trepó a 26.719”, indican desde Metrovías. Se refieren a aquellos que ingresaron al servicio a través de las estaciones de la línea H. Por eso, estiman que la cantidad de usuarios reales supera en un 20% a estos números si se consideran los pasajeros que hacen combinaciones con la línea A en la estación Once, la E en Humberto 1° y la B en Corrientes. El detalle de los datos muestra que de esos 11.877 pasajeros diarios que se sumaron a la Línea H, la mitad son usuarios nuevos para la red , como Mariela.
Las estaciones en las que más se sintió este aumento en la cantidad de gente son Caseros, Humberto 1° y Venezuela, además de la propia Corrientes. Y el impacto también es evidente para los comerciantes que trabajan en las inmediaciones. “Uf, cambió un montón”, confirma Rafael Serrano detrás del mostrador de su local de composturas de calzados El Rafa, en la esquina de Jujuy y Caseros. Y sigue: “De mañana, entre las 7 y las 10. Y a la noche, a partir de las 18.30 hasta las 21. Se llena de gente que toma los colectivos que van para Valentín Alsina o La Noria. Y también hay más movimiento de autos, que aprovechan que Jujuy y su continuación Colonia están más iluminadas y los dejan estacionados ahí”. Con este trasbordo, la mayoría de los que ingresan a la Ciudad desde el Sur de conurbano –tanto en auto como en colectivo– evitan el tramo más complicado para el tránsito y que más tiempo suma al viaje, el que arranca en la avenida San Juan.
Serrano fue de los primeros en reaccionar ante el cambio que se anticipaba, y en diciembre dejó el local que había ocupado durante diez años sobre Caseros para mudarse a Jujuy, justo frente a la boca de la estación.
Angel Segovia atiende un quiosco cercano a la estación Humberto 1°. “Empecé a trabajar a fines del año pasado. Y además de la cantidad de gente que veo por la zona, sucede que también soy usuario, y tengo que decir que se viaja muy bien ”, responde. Es que el volumen de gente que utiliza la línea todavía está muy lejos del total de la red, que transporta entre 1.200.000 y 1.500.000 de pasajeros en un día hábil. Y esto hace que las estaciones –todas nuevas, amplias y con muchas comodidades– se mantengan limpias y bien cuidadas.
Si bien todavía no se puede hablar de un impacto económico directo en los alrededores de las nuevas estaciones desde el punto de vista inmobiliario, el crecimiento de la línea H aporta “potencial de transformación”para el Sur del corredor. Así lo analiza el arquitecto José Rozados, director de Reporte Inmobiliario. “Lo que está generando esta extensión son mejores condiciones de comercialización. En Jujuy, entre Brasil y Caseros, hay cuatro o cinco edificios en construcción. Se aprovechan dos circunstancias positivas: la existencia de terrenos vacantes sobre la avenida, que tienen buen frente y buena edificabilidad. Y el efecto potenciador de tener bocas de subte a dos o tres cuadras”, explica.
Circulares
Con una red que se cocina a fuego lento, la inauguración de una estación de subte siempre es una buena noticia. Con Corrientes, el Subte H comenzó a cobrar más sentido –por su conexión con la línea B y su llegada al Centro– y a sumar pasajeros. Sin embargo, las próximas estaciones que abrirán son extensiones de las líneas A y B, con lo que la llegada de nuevos usuarios saturará más un servicio ya saturado. Buenos Aires necesita recorridos circulares que, cómo el de la H, unan distintos ramales. Y las líneas F (Barracas-Plaza Italia), G (Retiro-Villa del Parque) e I (Parque Chacabuco-Ciudad Universitaria) son apenas dibujos en un mapa.
Planes para extenderla hacia el Norte y hacia el Sur
La estación Corrientes es la sexta de la nueva línea que ahora recorre un tramo de 3,686 kilómetros y que comenzó a construirse hace diez años, durante la gestión de Aníbal Ibarra. Es una boca clave, porque permite combinar con la línea B, que transporta un promedio de 400.000 usuarios por día. Está construida por debajo de la estación Pueyrredón de la línea B, y tiene ingresos por Corrientes y por Lavalle, diez ascensores y dos caminos rodantes que conectan ambas líneas.
Para la segunda mitad de este año está prevista la inauguración de la estación Parque Patricios y para el primer semestre de 2012, Hospitales. Mientras tanto, avanza el proceso de licitación para la construcción de otras seis estaciones: Córdoba, Santa Fe, Las Heras y Plaza Francia hacia el Norte; Sáenz y Nueva Pompeya hacia el Sur. Siempre debajo de la avenida Pueyrredón, a la altura de Santa Fe permitirá sumar la conexión con la línea D, y luego llegará al barrio de Recoleta, a metros de la Facultad de Derecho. Del otro lado se acercará al puente Alsina, con lo que se convertirá en la línea más cercana al límite con el Conurbano.
El Ejecutivo porteño está estudiando las ofertas de tres grupos diferentes y existen versiones que indican que el Grupo Techint sería el beneficiado con la adjudicación de estas obras.
Fuente: clarin.com
lunes, 2 de mayo de 2011
Subtes: La linea H transporta un 80% mas de pasajeros
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