En febrero de 2009, Cristina dijo que estaría en 90 días Desde Turquía el ministro de Planificación minimizó la tardanza, amenazó con sanciones a empresas y apuntó al periodismo. Ayer Clarín reveló que el sistema sólo funciona en el 12% de los micros.
A pocos días de cumplirse el segundo aniversario de su lanzamiento, el ministro de Planificación, Julio de Vido, manifestó ayer que la instrumentación del SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) “no presenta mayores dificultades, más allá de algunos contratiempos que hubo por lo complejo de la licitación, y está avanzando de acuerdo a lo previsto ”, pero reconoció que existen “atrasos de algunos meses ”, como publicó ayer Clarín.
Y lanzó una dura advertencia a los transportistas que resistan sumarse. “El sistema elegido es éste y si a algún concesionario no le gusta, o no lo quiere implementar, la autoridad de aplicación tomará las sanciones que sean necesarias”, puntualizó.
Las declaraciones del funcionario llegaron bien temprano, desde Turquía, poco antes de participar en un encuentro empresarial junto a la presidenta Cristina Kirchner, de gira por la región. Y aprovechó para cuestionar a este diario, que ayer informó en exclusiva que apenas 2.000 de los 17.000 colectivos que circulan por el área metropolitana, es decir el 12% del parque total , contaban con lectoras habilitadas para operar con boleto electrónico. “Acá hay medios que ven el vaso medio vacío –disparó De Vido–, que nunca ven la totalidad del vaso, como Clarín . Estuvimos 50 años sin un sistema tecnológico y salen a hablar porque tenemos atraso de algunos meses”.
El SUBE fue presentado en sociedad por Cristina el 4 de febrero de 2009, poco antes de las elecciones legislativas y en medio de las protestas de la gente por la falta de monedas. La Presidenta habló de un plazo de 90 días para implementarlo , y que serviría para abonar los viajes de todos los trenes, subtes y colectivos de la Capital y GBA. La envergadura y complejidad del proyecto, que intenta unificar el procesamiento de más de 11 millones de tickets y boletos diarios, alargaron los tiempos. Y, además, las empresas de transporte presentaron objeciones que demoran más su integración.
En este sentido, De Vido fue tajante: “En ningún momento se planteó cambiar el sistema. Pese a que algunos empresarios pueda gustarles o no, es lo que eligió el Gobierno”. Luego añadió que los transportistas “tienen que aceptarlo, si no, no hay problema en encontrar otros operadores que puedan cumplir con los servicios”. Poco después, volvió a cuestionar a “algunos medios que están pendientes de que hay atraso de una o dos semanas para cuestionarlo”.
Lo cierto es que hoy 28 de las 340 líneas de colectivos están funcionando con el SUBE. También, lo hacen los subtes, el Urquiza y Belgrano Norte, que operan con Monedero, la tarjeta del grupo Roggio. Y que las promesas del final de obra se fueron dilatando a lo largo del tiempo. Además de los anuncios, una resolución (la 162/2010) de la Secretaría de Transporte, fechada el 3 de agosto de 2010 y publicada en el Boletín Oficial, estableció diciembre del año pasado como plazo final para instalar las 17.000 validadoras y conectarlas al centro de cómputos.
No todos son cuestionamientos. Tal como está planteado y una vez concluido, el sistema otorga dos beneficios evidentes : para los usuarios, la facilidad para pagar los pasajes; por otro lado, habrá un control más eficaz sobre la montaña de subsidios que se otorgan para congelar las tarifas. Este último aspecto, precisamente, es lo que genera suspicacias en los despachos oficiales sobre la actitud de los empresarios . El mismo secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, reconoció que “ estamos tocando intereses y hay resistencias ”.
En sintonía con De Vido, Schiavi ayer también cuestionó a Clarín : “Las cifras que se publican hoy (por ayer), respecto a que sólo funciona el 12% del sistema, son tendenciosas. Pero aún cuando fuese cierto, es algo sumamente importante y para destacar, porque es la primera vez en muchísimos años que se rompe una inercia en materia de avances tecnológicos en el sistema”. Schiavi, además, prometió que “en poco tiempo más, en los próximos meses, estará operativo en el total del sistema del área metropolitana”.
Alguien a quien acusar
“La demora es de apenas algunos meses”, dijo ayer De Vido con respecto a la tardanza en aplicar en todo el transporte el sistema de único de boleto electrónico (SUBE). Sacando cuentas, “algunos meses” son 21 si se hubiera cumplido con aquel anuncio de febrero de 2009 de implementar el sistema en 90 días. De Vido se enteró en Turquía que Clarín había revelado que el SUBE sólo funciona en el 12% de los colectivos. Y el responsable de las demoras fue entonces el periodismo. Habló de la complejidad del sistema (la misma que cuando lo anunciaron) y de sanciones. Difícil imaginar a alguien del Gobierno asumiendo culpas. Ya habrá alguien a quien acusar.
Un sistema gigante, el 3ero a nivel mundial
El sistema que se está implementando en la Argentina es uno de los más grandes del mundo . Se trata de unificar por vía electrónica toda la operatoria de las 340 líneas de colectivo, las 6 líneas de subte y más de 1.000 ramales de trenes en un poderoso centro de cómputos , cuyo objetivo es almacenar el dinero que los usuarios cargan en sus tarjetas, registrar el pago de cada viaje y liquidar en el día, vía clearing electrónico, el dinero a cada empresa de transporte. Son más de 11 millones de pasajes por día .
Por envergadura, dicen los entendidos, será el tercero a nivel mundial detrás del de Hong Kong (Octopus) y el de San Pablo (Bi-lhete Unico). Poco tiempo después del lanzamiento del SUBE, fueron varios los entendidos que pusieron en duda el plazo de 90 días para implementarlo, debido a su enorme complejidad y el área de cobertura. Un caso testigo es el BIP!, que opera en subtes y colectivos de Santiago de Chile. Con menos cobertura que en Buenos Aires, la tarea para instalarlo demoró poco más de cuatro años, un plazo más lógico.
El mayor de todos es la tarjeta Octopus, que habilita a pagar pasajes en trenes y colectivos de Hong Kong. Funciona desde 1997 y, además, se pueden pagar compras en supermercados, restaurantes y otros tipos de negocios de venta.
El Bilhete Unico de San Pablo fue lanzado en 2004 y otorga un período de dos horas para viajar la cantidad de veces que la persona necesite. Otro boleto electrónico famoso es la Oyster Card, de Londres: el sistema, además de pagar pasajes ocasionales, sirve también como abono.
Fuente: Clarin.com
sábado, 22 de enero de 2011
La demora del SUBE es de algunos meses, afirmo el Ministro Julio De Vido
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