domingo, 25 de julio de 2010

En Aeropuertos de Argentina, violentan 33 valijas por dia

El equipaje es abierto para robar objetos de valor económico

Durante 2009 se denunciaron ante una compañía aseguradora 33 casos por día de robo, apertura o pérdida de equipaje en los aeropuertos de la Argentina.

Se trata de un delito que parece no tener freno y de una realidad subestimada en el país, debido, entre otros motivos, a la dispersión de los lugares para denunciar, así como a la falta de reclamos de los damnificados, que, en muchos casos, sólo se enteran de la pérdida de objetos en el momento en que llegan a sus casas y entonces ya no hacen la denuncia policial.

Durante los primeros seis meses de este año, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) recibió sólo 133 denuncias, una cifra que se contrapone con las 12.000 recibidas durante 2009 en Assist-Card, empresa donde los pasajeros aseguran su equipaje.

La marcada diferencia es producto, principalmente, de la inexistencia de una central de denuncias que reúna todos los planteos de pasajeros y empresas ante algún percance con el equipaje o las cargas.

La contratación de un seguro de viajero que cubra al pasajero o el equipaje ante algún percance es un requisito indispensable para ingresar en varios países, como EE.UU. y los que integran la Unión Europea.

El costo de este tipo de seguros varía en función del destino y la duración del viaje, pero en promedio ronda los 100 dólares.

La Nacion hizo un recorrido por la principal aerostación de la Argentina, el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, por la que transitan unos 12.000.000 de pasajeros por año.

"La principal traba que tenemos desde la PSA es que cuando detenemos a una persona a los pocos días vuelve a trabajar a la misma empresa de seguridad y en el mismo lugar, como si nada hubiera pasado [se trata de delitos con baja pena y excarcelables, como el hurto]", dijo a La Nacion el director nacional de la PSA, Salvador Julio Postiglioni.

Según fuentes oficiales, se evalúa, ante estas reincidencias de empleados infieles, sancionar a las empresas de seguridad. No se descartó ante la repetición de hechos delictivos la posible rescisión de los contratos de las firmas.

Según estadísticas de la fuerza federal de seguridad, en los primeros seis meses de este año se recibieron sólo 133 denuncias de robos por parte de personas y, en el caso de las empresas afectadas por los hurtos o las pérdidas de sus cargamentos, ese número es más bajo aún.

"Por citar un ejemplo, una empresa compró 100.000 teléfonos en China a 15 dólares cada uno y le robaron 15 o 20 aparatos. Representantes de la compañía nos dijeron: «Si hacemos la denuncia, el cargamento se judicializa y debemos pagar por el depósito mientras el juez resuelve y todo termina saliendo mucho más caro»", explicó Postiglioni.

En contraposición al bajo número de denuncias recibido por la PSA, el director internacional de operaciones de la compañía de seguros de viajero Assist-Card, Ignacio Márquez, afirmó que el año pasado su compañía recibió más de 12.000 reclamos por demoras, faltantes parciales o pérdidas completas de equipaje en vuelos que operaron en Ezeiza.

Según Márquez, la clave está en la seguridad. "Si la Argentina tuviera una política de seguridad aeroportuaria de elevados estándares, como sucede en los Estados Unidos, por ejemplo, no habría tantos robos."

El ejecutivo explicó en qué lugar se ubica la región latinoamericana respecto del resto del mundo. "Si hablamos de pérdidas de equipaje, donde menos sucede es en el sudeste asiático, luego los Estados Unidos y Canadá, Europa (salvo Roma), Oceanía y sólo después América latina."

Puertas adentro
Puertas adentro de la región, el problema mayor se presenta en aquellos aeropuertos con mucho flujo de vuelos, como ser el de Río de Janeiro y San Pablo (Brasil), Distrito Federal (México), Ezeiza (Argentina), Bogotá (Colombia) y Santiago (Chile). "Entre estos seis aeropuertos se concentran los mayores reclamos en América latina. En algunos casos hubo un marcado descenso, como en Río y en San Pablo", explicó Márquez.

El circuito de robo está perfectamente cronometrado y se ve favorecido por las características propias de Ezeiza, donde los cercos perimetrales están por debajo de lo establecido y a pocos metros de rutas y calles, ideal para que un cómplice reciba el preciado botín.

Joyas, electrónicos y dinero son los elementos que lideran la nómina de objetos robados, seguidos por los perfumes, los zapatos y las carteras de marca.

El circuito es siempre el mismo y las bandas internas son varias. Intervienen desde personal de carga hasta algún que otro integrante infiel de la PSA, aseguraron fuentes policiales.

La mecánica es así: lo que se roba se guarda en los lockers privados de cada "valijero" (se le dice al que roba en las valijas) y cuando no hay policías en la zona, se dirigen hasta la cerca perimetral, por donde sacan lo sustraído.

El aeropuerto tiene una extensión de 3500 hectáreas y linda con los bosques de Ezeiza, la autopista Riccheri y la autopista 205 Ezeiza-Cañuelas. Para custodiar toda esa extensión y el interior de las terminales se cuenta con 70 uniformados de la PSA por turno, es decir, 50 hectáreas por uniformado.

No es patrimonio nacional
"No sólo pasa en la Argentina, sino en América latina, Africa, y países como España, Italia y Francia son lugares donde sucede lo mismo que acá, que abren el equipaje o lo roban", aseguró Bruno Ghezzi, jefe del turno tarde del equipo de True Star Group, empresa de embalaje y seguros de equipaje, presente en el aeropuerto de Ezeiza.

"Año tras año es mayor la cantidad de personas que usa el servicio de embalajes; en este momento cerca del 16 por ciento de los que viajan nos contratan el servicio a nosotros [que cuesta US$ 12] o a otra empresa", dijo Ghezzi.

"Cuando salen notas o se difunde, la gente toma conciencia de la importancia de proteger su equipaje. Hoy por hoy, en promedio son cerca de 500 valijas que embalamos por turno", explicó Ghezzi y agregó: "Por lo que me dicen los pasajeros hay muchos problemas, no sé si acá o en otros aeropuertos, pero hay muchas quejas por robos".

CONSEJOS UTILES

. Evitar despachar cualquier aparato electrónico, incluso calculadoras, ya que pueden abrir una valija pensando que se trata de una minicomputadora.
. Tener un listado con los objetos que van dentro de la valija en caso de tener que realizar una denuncia por robo parcial o total. Este listado será de gran utilidad a raíz del estrés que provoca el hurto.
. Nunca despachar en bodegas aquellos objetos que uno no quiere perder o no puede reemplazar. Por ejemplo, documentación.

CIFRAS

. 12.000 son los reclamos recibidos durante 2009 por una aseguradora de equipajes.
. 133 son las denuncias que recibió la Policía de Seguridad Aeroportuaria en el primer semestre de 2010.
. 100 dólares es el valor promedio de un seguro; el costo varía según el destino y la duración del viaje.

Testimonios de pasajeros con finales distintos

María Gómez explicó que en su primer vuelo internacional también sufrió el robo de parte de su equipaje por desconocer los recaudos que debía tomar al momento de despachar su valija.

"El problema lo tuve a la vuelta, yo había dejado en la parte de arriba de la valija todos los regalos que traía para mi familia. Cuando llegué a casa del aeropuerto de Ezeiza, me encontré con la sorpresa de que no estaba ninguno de los obsequios que traía. Después de esa mala experiencia, siempre que viajo embalo todo el equipaje que llevo. No me vuelven a agarrar", sentenció la mujer.

"Como tenía exceso de equipaje en el aeropuerto de Londres tuve que comprar otra valija y distribuir entre las dos mi equipaje", recordó Noralí, estudiante de Relaciones Públicas que aún tiene presente su mala experiencia de 2007.

Luego agregó: "Hice escala y transbordo en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, para llegar en la madrugada a Ezeiza. Viajaba con una amiga y a las dos nos llegó sólo una de las valijas. Viajaba por Aerolíneas Argentinas. Durante un mes debí enviar mails una y otra vez. Siempre me decían algo distinto, primero me preguntaban si tal o cual equipaje, que estaba en sus depósitos, eran míos. Luego, me hicieron que les enviara una lista detallada con cada prenda y su valor. Al final, me pagaron un tercio del valor que yo había declarado", se lamentó la joven.

"En los próximos meses tengo que viajar de nuevo y no volaré por Aerolíneas", aseguró la estudiante.

"Me quería morir. No aparecía mi valija, era mi primer viaje transoceánico y me quedaba 50 días en Sudáfrica", dijo desde Pretoria, Sudáfrica, Guadalupe Aizaga, productora audiovisual de canchallena.com, que integró el equipo de trabajo mundialista de La Nacion. "Salí el 25 de mayo a la noche desde Ezeiza hacia Johannesburgo, con un transbordo en San Pablo. Este era mi primer viaje de tantos días y de muchas horas de avión."

"Cuando no aparecía el equipaje me quería morir porque estaban las valijas de todos menos la mía. Por suerte, apareció la valija con los equipos de trabajo ese mismo día, que era lo más caro de todo, me armé de paciencia y traté de reírme de ello", relató, más relajada, Aizaga y agregó: "Estuve dos días con la misma ropa hasta que logré encontrar algo abierto en Sudáfrica y comprarme ropa nueva y de dormir. Por suerte la valija con mi ropa apareció luego de un par de días".

Fuente: Lanacion.com

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