domingo 29 de marzo de 2009

El boleto electrónico llegaría más tarde que lo prometido

Debería funcionar desde mediados de junio. La licitación sería anunciada el 6 de abril y necesitaría unos cuatro meses. Y otros dos se los llevaría la puesta en marcha en colectivos, subtes y trenes.

La escasez de monedas y la queja de los usuarios del transporte público, que están obligados a hacer malabares para conseguir cambio, obligó al Gobierno nacional a impulsar un proyecto casi faraónico para estas tierras. La implementación de un boleto electrónico que la gente podrá usar en colectivos, trenes y subtes del área metropolitana: una maraña de conexiones que cada día registra once millones de viajes. Será un sistema novedoso para Buenos Aires pero que ya funciona hace años en otros lugares. En Málaga (España) los usuarios del transporte público pueden usar la tarjeta SIM de los teléfonos celulares para pagar sus viajes. En Londres (Inglaterra), el sistema permite que las tarjetas se recarguen desde los cajeros automáticos, sin necesidad de usar efectivo. Y en Shanghai (China), las tarjetas también se pueden usar para pagar los viajes en taxis.

El SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) fue presentado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 4 de febrero. Cristina aseguró que el sistema comenzaría a funcionar en 90 días. ¿Corridos o hábiles? En aquel momento no se aclaró, entonces por ley se considera que son días hábiles. Eso le permitirá ganar tiempo al Gobierno: el plazo se cumple a mediados de junio pero recién en la semana del 6 de abril harían el llamado a licitación.Así y todo, en las empresas –hay más de 20 que quieren entrar al negocio– creen que no se llegará al tiempo estipulado para ponerlo en marcha. Fuentes técnicas consultadas por este diario estimaron que el sistema no entrará en plena vigencia antes de fin de año. De hecho, sólo la licitación demandaría unos cuatro meses de trabajo. Es que además la Secretaría de Transporte instó al Banco Nación a que haga un llamado a licitación múltiple.

Serán cuatro licitaciones: para adquirir las tarjetas; para las máquinas lectoras de los colectivos, estaciones de trenes y subtes; el equipamiento para cargar las tarjetas; y finalmente el back office, el conjunto de aplicaciones que permite que el sistema funcione.
En primera instancia, y según le dijeron a Clarín fuentes de la Secretaría, desde el 6 de abril las empresas podrán presentar sus proyectos, antecedentes y presupuestos. Luego el Gobierno adjudicará los contratos. En el caso de que no haya impugnaciones judiciales, que no serían extrañas en este tipo de licitaciones, las empresas ganadoras necesitarán al menos dos meses más para hacer las pruebas e implementar el sistema.


"Me parece imposible cumplir con los tiempos estipulados por Nación. La magnitud del sistema y los procesos licitatorios tienen sus propios ritmos", le dijo a Clarín Daniel Millaci, de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor, una entidad que reúne a las principales transportistas del mercado. El vocero de una empresa argentina que participará de la licitación se mostró también con muchas dudas respecto a los tiempos: "Aún sin conocer los detalles de la licitación, me parece que los plazos son muy exigentes. Hay que tener en cuenta que, por la envergadura de la licitación, también puede haber impugnaciones. No me animo a decir que se pueda llegar a junio con la implementación del sistema", opinó. Aún así, consideró que con plazos tan exiguos quedan mejor paradas las grandes empresas, porque pueden destinar mucho personal a trabajar en el proyecto. José Troilo, de la Asociación Civil Transporte Público (que reúne a cámaras transportistas), fue el primero en relativizar el anuncio presidencial: "Sigo pensando lo mismo, es un sistema complejo. En junio podría funcionar en algunos tramos, pero sólo a modo de prueba", dijo.


Un caso testigo de este tipo de sistema se puede ver en La Plata. Allí comenzó a funcionar un boleto electrónico para esa ciudad, Berisso y Ensenada. El desarrollo del programa involucra a 650 unidades de transporte, muy lejos de las cifras que se manejan en el área metropolitana de la ciudad de Buenos Aires. El director de tránsito de La Plata, Federico Núñez, le contó a Clarín: "Durante todo 2008 trabajamos para concientizar a las empresas y llegar a un acuerdo. En noviembre llamamos a licitación y recién ahora, en una instancia de prueba, lanzamos el boleto", explicó.


Mientras tanto, más líneas de colectivos siguen sumando su propio método de pago electrónico. Así se llegará a la implementación del SUBE con un gran número de tarjetas ya funcionando pero sin un sistema centralizado ni un clearing para el manejo del dinero.
Aunque aún no trascendieron las cifras de esta licitación –que pagaría la Nación y que a los usuarios no les costaría ni un peso–, el secretario de transporte, Ricardo Jaime primero dijo que la inversión sería de $ 290 millones, pero más tarde aseguró que sería de $ 98 millones. Lo que sí confirmó es que se necesitarán 17.000 lectoras y 10 millones de tarjetas.
Más tarde que temprano, es probable que el SUBE comience a funcionar. Sin dudas, los usuarios del transporte público cuentan los días para terminar con el calvario de la búsqueda de monedas. Y tener un mejor servicio.

Fuente: Clarin.com

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